viernes, 16 de mayo de 2008

INFORME AL VII PLENO DEL COMITE CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHILE

INFORME AL VII PLENO DEL COMITÉ CENTRAL
DE PARTIDO COMUNISTA DE CHILE

Santiago, 11 mayo 2008.-

Al dar inicio a este Pleno de nuestro Comité Central enviamos nuestra solidaridad a todos los chilenos que han sufrido las consecuencias de la erupción del volcán Chanten. Esperamos que se adopten todas las medidas de apoyo que les permitan superar este doloroso momento y que pronto logren normalizar sus condiciones de vida.

Este Pleno está convocado a debatir en profundidad los objetivos, las metas y la táctica que los comunistas nos proponemos desarrollar para hacer de las elecciones municipales, de octubre próximo un momento de síntesis de las luchas sociales y políticas que venimos librando desde nuestro 23 Congreso.

Pero no podemos comenzar este informe sin destacar tres acontecimientos ocurridos durante esta semana, que de algún modo sintetizan los elementos más relevantes de la coyuntura que cursamos.

1. Hace 10 días tuvimos la ocasión de vivir un gran 1° de mayo, de amplia y masiva convocatoria en la capital y también en regiones. El importante discurso que pronunció el Presidente de la CUT Arturo Martínez reflejó con precisión y asertividad los anhelos profundos de un pueblo que va asumiendo su propia significación, que comprende crecientemente que en el sistema neoliberal no hay cabida para sus sueños y esperanzas, que se libera de las ataduras ideológicas del individualismo y la conciliación de clase en que lo sumió la dictadura y que se apresta para grandes batallas por el progreso social, la justicia y la democracia.

2. Pocos días después, los trabadores subcontratistas del Cobre, encabezados por nuestro camarada Cristián Cuevas, le doblaron la mano al tecnócrata neoliberal Arellano, a los empresarios de la Confederación Minera, al gran empresariado agrupado en la CPC y a los sectores más derechistas del Gobierno de la Concertación. Sin duda, se trata de una resonante victoria, cuyo espíritu y resultados deben inspirar la discusión de este Pleno. Nuestros saludos a los trabajadores que libraron esa batalla, supieron resistir y obtuvieron un triunfo.

3. A mediados de la semana, el Parlamento reunido en Valparaíso rechazó el proyecto presentado por el ejecutivo con trámite de discusión inmediata que planteaba una reforma constitucional que abría paso a una modificación parcial del sistema electoral binominal. Un resultado esperado, pero no por ello de menor significación en el cuadro político. Los parlamentarios de la Alianza por Chile, una vez más, han faltado a los compromisos acordados con personeros del Gobierno y cerrado la puerta al anhelo mayoritario de los chilenos.

Las consecuencias de esta actitud de las fuerzas políticas más comprometidas con lo que fue la dictadura de Pinochet marcarán los meses venideros. Por de pronto, han provocado el repudio y el rechazo de extensos sectores de chilenos y de organizaciones políticas y sociales. El intento de minimizar la significación de los comunistas en la sociedad chilena se ha estrellado con el notable posicionamiento que han alcanzado nuestros planteamientos sociales y políticos en los días siguientes. En suma, el rechazo del proyecto no se traducido en una derrota sino que, por el contrario, ha contribuido a profundizar los rasgos del nuevo momento político que vive el país.

Las seudo explicaciones de personeros de estas fuerzas de derecha y las últimas mentiras de su mentiroso pre candidato presidencial mejor posicionado en las encuestas, el Sr. Piñera, no pueden ocultar el carácter profundamente reaccionario de su posición. Nuestra enérgica respuesta, anticipada por el Camarada Guillermo Teillier en la sesión de la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia de la Cámara, sin duda interpreta y convoca a la acción al Partido, a las fuerzas progresistas y democráticas y a grandes sectores de los trabajadores y del pueblo de Chile:

“Mañana algo va a pasar, porque si hasta ahora nosotros excluidos, más otros excluidos, hemos buscado el acuerdo y el diálogo, y sin embargo se nos cierran las puertas de manera tan rotunda, tendremos que pasar a un momento de mayor confrontación política. Y de eso no nos culpen a nosotros, porque hemos buscado paciente y largamente un acuerdo para una reforma de este tipo. (…) Esto se viene discutiendo desde hace mucho tiempo y están todos los elementos sobre la mesa como para que se puedan poner de acuerdo. Si no lo hacen, cada uno asumirá su responsabilidad y nosotros veremos qué haremos hacia delante.”

Los tres eventos que reseñamos y el escenario que sus efectos contribuirán a modelar en los días que vienen no son producto de una casualidad. En ellos se expresan a plenitud los aspectos esenciales de la política que aprobó el XXIII Congreso del Partido y que hemos ratificado y llevado a la práctica posteriormente. Han sido meses de resuelta ofensiva, en la que nuestros esfuerzos principales se han dirigido a atacar los dos pilares fundamentales en que se sustenta el funcionamiento del modelo neoliberal1 en Chile: las leyes laborales, que generan la precarización del trabajo asalariado, base de la forma que adopta la relación del capital en el Chile actual y que hace posible la sobre explotación de los trabajadores y, a nivel de la superestructura institucional, el sistema electoral binominal, construcción de la dictadura que determina la exclusión de las fuerzas políticas alternativas al actual bloque en el poder. Hoy podemos afirmar que nuestros esfuerzos orientados a lograr estos objetivos, que consideran el despliegue de la movilización y las acciones políticas como aspectos inseparables de una misma lucha, están dando frutos y contribuyendo a crear en el país la conciencia de que se trata de cambios necesarios para perfeccionar la democracia y mejorar las condiciones de vida cotidiana de la inmensa mayoría de los chilenos.

A) EL NUEVO ESCENARIO DE LA POLITICA CHILENA

Los resultados que derivan de los hechos que hemos descrito se han obtenido en un escenario político que da cuenta de nuestra acción, de los esfuerzos de nuestro partido, pero también de la existencia de un nuevo momento en la economía y la política chilenas, caracterizado por contradicciones que se agudizan en todas las esferas de la vida social.

Más aún. Este escenario se inscribe en el avance de las fuerzas progresistas, democráticas y revolucionarias en buena parte de los países de nuestra América Latina, avance que fue examinado detalladamente en nuestro Pleno anterior, por lo que no reiteraremos sus rasgos fundamentales.

del subcontinente que han resuelto por decisión de sus pueblos avanzar por un nuevo camino se ha sumado hace pocos días Paraguay, país hermano en el que sus fuerzas democráticas han logrado una resonante victoria al desplazar del gobierno al partido de la burguesía que durante 61 años había mantenido la hegemonía en el bloque en el poder. Las primeras declaraciones del Presidente electo Fernando Lugo hacen albergar fundadas esperanzas de que Paraguay se sume al bloque de naciones que levanta las banderas de la independencia y la democracia, bloque encabezado por Cuba y Venezuela.

Motivo de preocupación es la poderosa contraofensiva que ha iniciado el gobierno estadounidense, poniendo en juego todos sus recursos e influencias. A la vista de los éxitos diplomáticos de los países hermanos que han adoptado la opción bolivariana, que entre otros hechos notables lograron frustrar la aventura guerrerista de los Estados Unidos contra Venezuela y Ecuador, el imperio se moviliza hoy contra la Bolivia de Evo Morales, incitando al desmembramiento del país y a la guerra civil como método para enfrentar los avances sociales y políticos del gobierno democrático. Desde este Pleno, los comunistas chilenos expresamos toda nuestra solidaridad al pueblo y al gobierno bolivianos, llamando a hacer efectivas todas las formas de repudio a los intentos golpistas y divisionistas del territorio de la nación hermana.

1. SE AGUDIZA LA LUCHA DE CLASES

El triunfo de los trabajadores subcontratistas de CODELCO, obtenido en durísimas condiciones, confirma lo que hemos sostenido en los meses recientes:

Hoy son los trabajadores los que juegan el papel determinante en las luchas sociales. En efecto, la victoria de los trabajadores del cobre, con toda su importancia, no empaña la lucha heroica de los salmoneros, que en condiciones de gran precariedad no solo resistieron la presión patronal y gubernamental, sino lograron mantener sus organizaciones y obtener algunos mejoramientos que contrarrestaron la decisión de los empresarios de impulsar el lock-out como manera de escapar a la crisis del sector, provocada por la explotación irracional de los recursos del mar.

Se unen estas luchas a las de los trabajadores agrícolas temporeros, por
primera vez de gran significación en varias regiones, a las nuevas batallas del sector forestal contra los despidos, en parte derivados de la crisis de los mercados estadounidenses, de los obreros de Agrosuper, de algunas filiales de supermercados y cadenas de grandes tiendas, de los choferes del Troncal 3 del Transantiago, de los trabajadores de la salud municipalizada y de la ANEF, los trabajadores municipales, entre muchos otros, que van imponiendo un cuadro que significa rupturas inéditas - en este período - de las formas legales de negociación hasta ahora existentes. Los sindicatos tienden a agruparse, a luchar y negociar en conjunto, generando mejores condiciones para seguir conquistando nuevas posiciones.

Otros sectores sociales y movimientos mantienen intensas batallas y logran instalar sus demandas pese a la cerrada resistencia mediática impuesta desde arriba. Allí se inscriben la resistencia mapuche, que no logra ser derrotada pese al intento de criminalización de su conflicto, la actividad de las diversas organizaciones de deudores habitacionales y de las de defensa del medio ambiente y del desarrollo sustentable

Nuevos actores sociales se incorporan a estas luchas. El aberrante fallo del Tribunal Constitucional a propósito de la llamada “píldora del día después” dio lugar a una verdadera explosión de protestas contra el oscurantismo que sigue dominando en el plano valórico de la sociedad chilena. Pero, más aún, parte del movimiento por la defensa de la anticoncepción resolvió instalar, a partir de la demanda por los derechos sexuales y reproductivos, las demandas de democratización más profunda del país.

Los maestros junto a los estudiantes universitarios y medios se aprestan a volver a la carga. Se intensifican las protestas contra el intento de aprobar lo resuelto por el espurio consenso alcanzado por el Gobierno con la Alianza por Chile. Poco queda ya de la imagen propagandística de los brazos alzados en la Moneda. Un importante núcleo de Parlamentarios de la Concertación rechaza la idea de aprobar la Ley General de Educación. A ello se suman las acciones contra la LGE que impulsan los secundarios, la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y la Asamblea Nacional por la Educación (ANDES), que ha previsto convocar a una movilización este 15 de mayo..

Y, junto a ellos, siguen su lucha nunca derrotada los defensores de los Derechos Humanos y quienes demandan verdad y justicia plenas.

Sintetizando lo anterior, la movilización de los trabajadores por sus derechos se transforma en una tendencia. Por lo mismo, la CUT emerge fortalecida de su Congreso Organizacional. El potente 1° de mayo de 2008 que ya hemos comentado, expresa esta realidad. Pero además la CUT profundiza los aspectos políticos de su discurso, conformando su visión de alianza estratégica de los sectores sociales y políticos que impulsan los cambios democráticos que Chile y su pueblo necesitan.

“Bajo el lema de un estado social, democrático y solidario, queremos (…) comprometernos con los cambios que Chile necesita para terminar con las odiosas desigualdades. Cambios urgentes en la legislación laboral, que terminen con el poder de los empleadores para imponer sus condiciones sin contrapeso (…) cambios en el sistema político para que el país deje de ser para unos pocos. Y el pueblo recupere su soberanía para elegir su propio destino. Llamamos a todos los sectores democráticos y progresistas (…) para que creemos una gran mayoría que haga posible los cambios en función de un proyecto político y social, inspirado en el Chile justo que anhelamos.

Como lo sintetizó el Presidente del Partido en una reciente Conferencia de Prensa, “los trabajadores nos dan un ejemplo, no sólo a nosotros los comunistas, que podemos estar orgullosos de que algunos de sus dirigentes integren nuestras filas. El movimiento de los trabajadores no es sólo de los comunistas, porque concurren a él, dirigentes de todos los partidos políticos…. (que) creo que nos dan un ejemplo de unidad, de lucha. Está surgiendo una nueva hornada de dirigentes sindicales y sociales en nuestro país que se alinean con la CUT, que contrasta con la actitud de algunos dirigentes sindicales que nosotros pensábamos que tenían una actitud correcta de defensa de los derechos de los trabajadores”.

En definitiva, cualquier examen de la nueva realidad que surge en el país conf
irma que los TRABAJADORES son el componente PRINCIPAL DE LA CONSTRUCCIÓN DE LA FUERZA QUE IMPULSA LOS CAMBIOS DEMOCRÁTICOS.


2. SE ELEVAN LAS TENSIONES Y CONFLICTOS EN EL BLOQUE EN EL PODER

El bloque en el poder, conformado por fuerzas sociales y políticas diversas, presentes en el Gobierno y en su oposición neoliberal, vive una situación cruzada por agudas tensiones y conflictos. La crisis latente, que viene ya de un cierto tiempo, se expresa de una forma mucho más intensa y manifiesta.

Sólo que ahora golpea con fuerza a la propia Concertación y a su Gobierno. La instalación de Pérez Yoma, recurso de solución de la crisis que provocó la renuncia de B. Velasco, significó en los hechos el término de la idea bacheletista de un "gobierno ciudadano". Pero más, conocidos ya los resultados de las Comisiones Asesoras de Estudio formadas por la Presidenta hace meses, queda en claro que no cambiarán para nada las cosas

Así, el panorama a nivel del Gobierno es desolador.

Los chilenos constatan con estupefacción que mientras los precios de las materias primas no renovables, en especial el cobre y el molibdeno, superan lo imaginable hace pocos meses, generando una oportunidad inmejorable para el desarrollo nacional, la economía empeora de mes en mes, hablándose ya en algunos círculos de estanflación. Los precios suben en abril en un 8.3% en 12 meses, en tanto el IMACEC de abril es el peor resultado de crecimiento de los últimos 4 años.

Todo ello en un cuadro en el que la vergonzosa distribución del ingreso no mejora. Solo 12 países del mundo nos superan en inequidad. Vivimos una crisis energética de enorme envergadura, que compromete severamente el crecimiento económico, pero no se realiza la política necesaria para superarla. Y, como incluso ha reconocido un ex presidente de la República de la Concertación, es inexplicable experimentar una sequía de las proporciones actuales en un país que posee miles de kilómetros de cordillera y que no es capaz de usar sus cuantiosos recursos construyendo embalses. Digamos de inmediato que el tema de la propiedad de los derechos de agua ha pasado a ser un asunto de importancia estratégica, en el que además se ven comprometidos severamente algunos personeros de la Concertación.

Los desatinos se multiplican, como en los casos de las frambuesas y del Hospital de Curepto. Así como los errores garrafales cuando no escandalosos, como en los casos del Registro Civil o el MINEDUC. Los escándalos se hacen inocultables, afectando incluso a parlamentarios y ediles de la Concertación y de la Alianza por Chile.

Obviamente que estas tensiones en el bloque de partidos gobernantes y entre la Concertación y su Gobierno no pueden verse sólo como expresiones aisladas del ejercicio del poder en un marco presidencialista extremo. Es que las demandas y expectativas sociales no satisfechas de las mayorías se incrementan mientras el modelo genera más desigualdades y conflictos. Y éstos terminan manifestándose como descontento y frustración en las propias filas de los partidarios de la Concertación.

Por solo mencionar un par de situaciones, a las tensiones al interior de la Concertación que se evidenciaron en la ruptura parcial de dos de sus partidos y que se manifiestan hoy en el intento de convertir a Chile Primero en referente político legal y en la actuación de la disidencia “colorina” que siguió a Adolfo Zaldívar, se suman otros conflictos y contradicciones que asumen un papel creciente en la política chilena. El conflicto del cobre mostró la dura pugna entre los Ministros Andrade y Pérez Yoma. Y en el PS, su Congreso nacional dio lugar al nacimiento de la tendencia MAS de Alejandro Navarro y otros disidentes socialistas.

Este proceso de diferenciaciones al interior de la Concertación es de enorme importancia política. Los comunistas valoramos la actitud de los dirigentes, militantes y simpatizantes de la coalición de gobierno e incluso de más allá de ella, que adoptan posiciones de cuestionamiento de las desigualdades sociales y de las insuficiencias de la democracia y participan conjuntamente con las fuerzas de izquierda en acciones encaminadas a superarlas. En esta línea, no podemos dejar de saludar a los parlamentarios que votaron a favor del proyecto de reforma constitucional o se abstuvieron de votar en contra.

3. LAS CONTRADICCIONES EN LA ALIANZA POR CHILE.

Los conflictos en la Alianza acentúan la evidente crisis de representación política de la gran burguesía chilena. Y debilitan su papel de agente principal de la lucha por alcanzar el gobierno del país en el 2009 en sustitución de la Concertación.
Pese al importante respaldo que las encuestas otorgan a Piñera, es evidente que su figura no concita la unidad real de los partidos de la Alianza, situación comprobada una vez más en la incapacidad demostrada para alinear a sus propios parlamentarios en la votación de la reforma constitucional. De allí la insistencia de la UDI en declarar que si o si levantará un precandidato alternativo a él. Pero un Lavin planteando el bacheletismo aliancista solo encuentra el respaldo de Longueira, empeñado en oponer la táctica de los “consensos” a la del “desalojo” de Allamand. El mismo Lavin, que rechaza la postulación a la Alcaldía de Santiago y genera en la UDI un conflicto de proporciones con el senador - almirante Arancibia.

Y aunque al final ambas tácticas coinciden en lo principal, esto es endurecer su presión relativa sobre el gobierno y forzar consensos sobre la base de sus condiciones políticas para restituir el orden y la gobernabilidad sobre “los de abajo”, los dos partidos no logran el ansiado alineamiento.

La extrema derecha que quisiera generar una “nueva mayoría”, como la que destituyó a la Provoste, al menos hasta ahora es incapaz de ofrecer a sus eventuales aliados concesiones políticas que puedan atraerlos a una alianza sólida que pudiera disputar el gobierno. En estas condiciones, Muchos abajo no quieren. En muchos casos, “los de arriba” no pueden manejar los asuntos del Estado como hasta ahora.

Pero cuidado. La agudización de las contradicciones es objetiva. Pero aún no madura una situación de crisis nacional. Precisamente es el “factor subjetivo”, en particular nuestra política, sobre todo expresada en amplias y potentes movilizaciones, lo que puede aproximarnos al momento de definiciones mayores. Con todo, la situación que hemos comentado se traduce en una gran preocupación de los círculos dominantes del poder real en Chile, El anticomunismo en lo ideológico (la falsificación de la revista “Principios”, las invitaciones diversionistas a eventos de “organizaciones populares”, etc), la represión y la criminalización de la movilización de Trabajadores y Estudiantes, la creciente actividad de inteligencia y contrainteligencia (papel de la ANI), hablan de la preocupación del bloque en el poder por el nuevo momento y por nuestro papel en él.

El verdadero enemigo, el gran empresariado vinculado al imperio, no se mantendrá como un simple espectador de los hechos. Su principal vocero, El Mercurio, ha dedicado páginas y editoriales para advertir del peligro que significa esta irrupción de las masas y de su principal partido en la gobernabilidad y estabilidad del sistema en su conjunto.

Por lo mismo, ya ha comenzado a mover sus fichas. De una parte, la contraofensiva patronal se manifiesta en la “judicialización” de los asuntos laborales. Las empresas, públicas y privadas, partiendo por las indecentes maniobras de Arellano en CODELCO, desconocen las resoluciones de la Dirección de Trabajo y optan por recurrir a los tribunales para obtener ventajas en los conflictos laborales. De otra, las encuestas de CERC y de la Tercera, pretenden hacer aparecer la figura de Ricardo Lagos como el único que podría detener a Piñera. Es claro, el empresariado intenta jugar en esta carrera en que compiten dos caballos favoritos ¡apostando a los dos! Por cierto, y puede ser un asunto no menor, están por verse las repercusiones que podría tener una segunda candidatura de Lagos en la Concertación, en particular en la Democracia Cristiana.

En estas condiciones, ¿cómo se da continuidad a nuestra lucha y cómo se incorporan en nuestra política los nuevos escenarios que se generan este año 2008?

1.LOS DESAFIOS DE LAS ELECCIONES MUNICIPALES DE OCTUBRE DE 2008

1. La significación política de estas elecciones

Lo dijimos en enero y lo reiteramos hoy: Debemos enfrentar las elecciones municipales como la principal tarea política del año y como una palanca fundamental para mejorar nuestro ponderado electoral-nacional y, sobre todo, la correlación de fuerzas políticas en nuestro favor. De sus resultados depende en gran medida, además, el avance hacia un escenario propicio para las elecciones parlamentarias y presidenciales que vienen.

No todo el Partido visualiza de la misma manera el significado de enfrentar estas elecciones municipales. Debemos aclarar que tratándose - ni más ni menos - de una elección nacional, en la que en lo que se refiere a Concejales no se emplea directamente un sistema binominal (aunque por cierto sus efectos se proyectan a ella), sus resultados determinan que los miles de chilenos que se dicen “apolíticos” midan con ellos nuestra importancia. No es entonces lo mismo obtener un 5 que un 10% o más del electorado en la perspectiva de legitimar la existencia de una real alternativa de poder, sustentada en cientos de miles de voluntades.

2. EL PACTO NACIONAL DE LA IZQUIERDA

A las elecciones se debe llegar con un Pacto que permita aglutinar la voluntad de todos los sectores que se definen como parte de la izquierda chilena. Un Pacto, en nuestro sistema electoral, se estructura a partir de Partidos Legales. Esperamos, en esta dirección, alcanzar al menos un acuerdo con el Partido Humanista y con la Izquierda Cristiana, que actualmente finaliza su proceso de inscripción como entidad legal.

En el marco de ese Pacto Legal, que permite incorporar también a candidatos formalmente “independientes”, se trata, en definitiva, de construir una lista nacional y unitaria con todos los sectores de izquierda, democráticos y progresistas, dispuestos a avanzar en la perspectiva de superar el neoliberalismo.

Está en discusión el nombre definitivo que adquirirá este Pacto Nacional, que esperamos de continuidad a la exitosa coalición que fue cuatros años atrás Juntos Podemos. No se trata puramente de un asunto semántico. En nuestra concepción, el Pacto debe ser hoy capaz de expresar un conglomerado de organizaciones sociales y políticas que supere en amplitud y diversidad la exitosa campaña de Juntos Podemos cuatro años atrás.

En esta perspectiva, durante las semanas recién pasadas, culminando ayer mismo, se han sostenido importantes conversaciones con la dirección del Partido Humanista y con los compañeros de la Izquierda Cristiana. Respecto del PH, se mantienen algunas de las diferencias que se expresaron en los desencuentros políticos de estos dos años transcurridos desde la “2ª. Vuelta” presidencial. Sin embargo, se ha logrado avanzar en la dirección de al menos un pacto de carácter instrumental que no pone en cuestión asuntos de principios. Respecto de la IC, el éxito que ha obtenido en la tarea de legalizar su Partido es de enorme importancia política. La culminación de ese proceso generará mejores condiciones para construir el Pacto legal y llegar a acuerdos con más fuerzas y sectores políticos progresistas o revolucionarios.

Es el caso de los contactos que hemos tenido con la “Nueva Izquierda”, estructura que agrupa a cuadros dirigentes jóvenes que en general estuvieron vinculados a las Juventudes Comunistas y también con la dirección de la “Fuerza Social”, que ha planteado su interés por incorporarse a la lista. El sector denominado “Generación 80” incorpora igualmente a valiosos cuadros a esta tarea.

Planteamos al Comité Central nuestra convicción que los últimos acontecimientos han creado condiciones mucho más favorables al proceso de unidad de las organizaciones sociales y políticas de izquierda. Debemos apropiarnos de este buen momento y expresarlo en la construcción de listas que representen la amplitud y los contenidos principales de nuestro proyecto nacional.

3. LAS PRIORIDADES DE LA CAMPAÑA

La campaña municipal se ha iniciado de hecho. Todas las fuerzas políticas del país están ya actuando con todo para posicionar sus candidatos. Nosotros no estamos ajenos a esta preocupación, pero debemos asumirla con más fuerza, con mayor dinamismo y colocar una cuota más elevada de creatividad.

Los criterios específicos de conformación de las listas, las metas nacionales y regionales, las comunas prioritarias, los perfiles de candidatos que necesitamos, han sido reiteradamente examinados en reuniones de las Comisiones Nacionales involucradas directamente en la campaña con las estructuras del Partido. Recordamos también a los camaradas que el Ical organiza los días 23 y 24 de Mayo, en este local, un Seminario sobre el tema Municipal, en el que se profundizará sobre los asuntos de programa y temas de campaña.

EN CUANTO A LAS METAS

Nos anima una meta nacional de alcanzar, como Partido y como Pacto de Izquierda, al menos las cifras nacionales de las Municipales anteriores, en las que logramos una importante victoria al obtener los comunistas un 5.91.% de los votos validamente emitidos (esto es descontados nulos y blancos) y un 9.17% de esos votos como coalición agrupada en Juntos
Podemos.

4. Estimamos que están dadas las condiciones como para mantener y aún elevar nuestra presencia en Alcaldías. Esperamos que todos nuestros Alcaldes sean reelectos y que en aquellos lugares en los que nuestro peso político es significativo disputemos con éxito los gobiernos comunales. Arica, Monte Patria, Estación Central, PAC o Lota, entre otras comunas, surgen como lugares en los que tenemos una muy importante base social organizada.

Igualmente, nos proponemos crecer en el número de Concejales de la Izquierda. La meta de superar el centenar es alcanzable y superable.

Nos hemos planteado presentar candidatos y competir en todas las comunas de Chile. Ciertamente, no todas ellas son igualmente relevantes para nuestra política. Pero es importante desplegar la campaña nacionalmente, sin descuidar ningún territorio, por pequeño que sea o distante que se encuentre.

LAS PRIORIDADES

Presentamos al Pleno un listado de Comunas particularmente significativas desde varios puntos de vista. Entre los criterios que los CR deben tener en cuenta para plantearse las tareas en cada territorio están los de cantidad total de votos y los % de votación del partido y de la izquierda. Es importante señalar que, a nivel nacional, las 22 comunas en las que obtuvimos con nuestros aliados más de 7.000 votos, que suman 213.077 votos, explican el 38% de la votación total que obtuvo JP. Esas mismas comunas explican el 36% de nuestros votos como partido e independientes, lo que habla de la importancia que tienen para nosotros. En esas mismas comunas se cuenta el 29% de la votación nacional total, incluidos nulos y blancos

Un segundo criterio se refiere a tener en cuenta las 73 comunas en las que el JPM y el Partido eligió concejales. Debemos jugarnos a fondo por la reelección de los concejales bien evaluados o el reemplazo de aquellos que no estuvieron a la altura del desafío.
Finalmente, debemos considerar atentamente aquellos casos en que se estuvo muy cerca de elegir un concejal o de elegir un segundo o tercer concejal en la comuna, es decir aquellos en que con relativamente menos esfuerzo de crecimiento se puede mejorar en cuanto a número de concejales electos. Quilicura, Lota, Limache, Recoleta, Linares y San Fernando encabezan esa lista. (ver Anexo II).

4. ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA TACTICA ELECTORAL


En las semanas que vienen debemos dar un remezón a la campaña, jugarnos a fondo por que en cada lugar los vecinos conozcan a nuestros candidatos y nuestras propuestas.

Se ha acordado constituir un Comando Nacional de la Campaña, que es encabezado por el Camaradas Presidente del Partido y por el Camarada Secretario General, que incorpora personalidades públicas de los más diversos ámbitos – político, sindical, social, del arte y la intelectualidad, profesional, religioso o de la pequeña y mediana empresa - tanto del Partido como Independientes cercanos a nosotros, de Santiago y de Regiones, que nos represente en las instancias y eventos que sea necesario. Este Comando tendrá un equipo de dirección operativa o Secretaría Ejecutiva, integrado por los encargados de las Comisiones Nacionales que tienen directa relación con la actividad electoral, que dará la continuidad a su trabajo. Entre otras tareas, este Comando deberá realizar la de gira nacional de proclamaciones de candidaturas en las próximas semanas.

Entre otros, está previsto la realización de un evento importante en la comuna de PAC el 24 de mayo.

Más allá, debemos potenciar nuestra ofensiva municipal considerando algunas fechas emblemáticas para el Partido, la Izquierda y el pueblo de Chile. El mes de Junio está jalonado por un nuevo aniversario de la fundación de nuestro Partido, que esperamos celebrar con un gran acto en Iquique. Pero también es Junio el mes en que rendiremos nuestro homenaje a los 100 años del natalicio del Compañero Presidente, Salvador Allende. Su recuerdo y el examen de su herencia política deben constituir un momento importante en el desarrollo de la conciencia y la movilización populares. Está en marcha la preparación de un acto el día 26 de junio frente a la Moneda.

El 27 organizaremos nuestro homenaje en la Plaza de la Constitución con un acto masivo, de carácter alegre y popular, como el propio Presidente Allende lo hubiera deseado. Y en los días siguientes realizaremos un Seminario en nuestro Instituto Alejandro Lipschutz. Las elecciones de la Fech y de la CUT – que serán debatidas en particular - ambas de gran contenido político y de importante repercusión mediática, deben igualmente permitirnos marcar la presencia en ascenso del movimiento popular

5. EL ACUERDO DE OMISIONES O DE APOYO RECIPROCO.

Camaradas: El rechazo de la Alianza por Chile al proyecto de reforma parcial del binominal pone en primer plano de nuestra táctica política el desenmascarar su conducta reaccionaria y la necesidad de hacer pesar sobre ellos el sentimiento democrático mayoritario en el país. Como señaló en una entrevista de prensa el Presidente del Partido, “votó la mayoría, pero se impuso la minoría mediante este instrumento de los quórum calificados”.

Debemos tener presente que las fuerzas políticas que representan el núcleo duro del neoliberalismo han operado guiadas por su anticomunismo visceral, por su concepción de eliminar de raíz a los revolucionarios, pero también seducidos por la idea de que pueden lograr un triunfo electoral presidencial el próximo año, que posibilite lo que llaman alternancia. Las dos visiones tácticas que se oponen en la Alianza por Chile, la idea del desalojo y la idea de los consensos, tienen en común la determinación de lograr para si el gobierno y no permitir más avances de las fuerzas alternativas al sistema.

Precisamente para crear condiciones más favorables para el avance en construcción de nuestra alternativa, es importante bloquear esa perspectiva reaccionaria. Impedir que se produzca el ascenso de las fuerzas de la Alianza al gobierno, lo que podría traducirse en arrastrar a parte significativa de las fuerzas centristas de orientación neoliberal – también las presentes en la Concertación - a una peligrosa conjunción antidemocrática. El populismo, el verdadero populismo, el que juega con los anhelos y necesidades populares, podría entonces desatarse incluso en formas neofascistas como las que hemos visto que la UDI trata de construir en sectores populares.

Las elecciones municipales, en cuyo marco debemos reponer y ampliar la propuesta de un amplio acuerdo nacional por reformas democráticas, lucha contra la exclusión y cambio de la institucionalidad plasmada en la constitución pinochetista, apenas retocada por Lagos, deben permitirnos ir más allá de lo logrado hasta ahora.

En la nueva situación, cobra aún mayor relevancia la materialización de lo que hemos llamado el Acuerdo de Omisiones o de Apoyo Mutuo para las Elecciones de Alcaldes con la Concertación, mediante lo cual podría alcanzarse un importante cambio del escenario político territorial, en el que los partidos derechistas de la Alianza por Chile perdieran el control de parte significativa de su poder local, en tanto nosotros podríamos elevar sustancialmente nuestra influencia en comunas de gran proyección e importancia para el desarrollo futuro de nuestra política. Pero, más allá, puede y debe crearse también, en el curso de estas luchas electorales, un alineamiento de fuerzas diferente, que consiga superar en los hechos la exclusión que institucionaliza el sistema binominal que queremos romper.

En definitiva, actuando de conjunto con la Concertación, es posible y necesario inflingir una aplastante derrota electoral a la Alianza, abriendo con ello un escenario cualitativamente distinto para las contiendas parlamentaria y presidencial de 2009. Un escenario que no deje a esas fuerzas políticas reaccionarias duda alguna respecto de nuestra disposición a insistir en la superación del sistema electoral binominal usando resueltamente las más diversas formas de lucha.

La dialéctica entre impulsar con todos los cambios democráticos por mejorar la calidad de vida del pueblo con nuestro papel de fuerza opositora al neoliberalismo y a su gobierno es compleja. No es sencillo visualizar en la práctica que el proceso de construcción de una correlación de fuerzas más favorable a los cambios democráticos de fondo – los cambios que deben concluir en la construcción de un nuevo poder político estatal - debe nutrirse también de los que vienen de vuelta, de los miles de desencantados de la política de las fuerzas que integran el actual bloque en el poder.

Es en este contexto en el que debemos entender el proceso de acumulación de fuerzas con amplias alianzas, considerando tanto consolidar la unidad de los sectores de izquierda como alcanzar una mayor influencia en el llamado centro político (los “independientes”) y en los sectores descontentos de la concertación.

Esto es así porque más allá del episodio táctico del rechazo al proyecto de reforma del binominal, la realidad que hemos venido dibujando en este informe muestra que se va revelando a los ojos de miles de chilenos la necesidad de un gobierno democrático de nuevo tipo, que coloque los intereses de las mayorías, la justicia social y la democracia como norte del desarrollo del país.

Para ello se requiere de alianzas amplias y convergencias sólidas; de luchas unitarias locales y nacionales, en la perspectiva de visualizar en el horizonte el objetivo principal del período: construir una fuerza y una plataforma para ese futuro gobierno, con la capacidad y la legitimidad de llevar adelante la tarea de una nueva constitución política y una asamblea constituyente que fundamente tal proceso democrático y revolucionario.

Las tareas electorales y, en particular la posibilidad de un acuerdo de omisiones en elecciones de Alcaldes, abren una posibilidad de expresar estas orientaciones tácticas en formas concretas de lucha, buscando, desde la comuna y en sus organizaciones sociales, elevar la lucha social y política por cambios democráticos, en un proceso ascendente de convergencia y unidad.

En el caso de las comunas en que nosotros lleguemos a ocupar las Alcaldías en virtud de estos acuerdos por omisión, se tratará de desarrollar prácticamente nuestra concepción de alianzas para realizar, en beneficio del pueblo, de los ciudadanos de cada comuna, medidas democratizadoras que muestren que es posible gobernar de manera diferente la Comuna.

A la vez, el partido mantendrá su independencia respecto de la gestión de Alcaldes electos por la Concertación con nuestra omisión. Mantendrá vigente su visión alternativa, impulsando o respaldando las medidas democráticas que beneficien a los habitantes de la comuna. Pero actuando como oposición en todo aquello que los afecte negativamente.

Consistente con lo dicho, el Partido debe proceder con extremo cuidado y claridad política en las conversaciones que actualmente tienen lugar a nivel local con partidos o representantes de la Concertación o con autoridades de Gobierno que actúan en su representación.

Los contactos políticos no pueden estar reducidos a los órganos centrales de dirección del partido. Sin embargo, tales conversaciones no pueden dar lugar a que se sellen localmente acuerdos de gobierno comunal, al margen de lo que es el esfuerzo que se está realizando nacionalmente.

En no pocos casos, dirigentes políticos de la Concertación están planteando en los hechos actuar de conjunto en la solución de tareas sociales importantes para las comunas. No es contradictorio con nuestra política concordar en esos casos, en el marco del acuerdo por omisiones, en una plataforma mínima comunal, que contenga las propuestas concretas para mejorar la salud o la educación comunales, luchar contra la cesantía o preservar el medio ambiente.

En otros casos, sin embargo, se trata de una suerte de negociación a nivel comunal para asegurar la mantención del gobierno municipal en manos de la Concertación con nuestra ayuda, a un mínimo precio, en no pocos casos ofreciendo algunas posiciones en los Municipios.

Rechazamos ese tipo de conversaciones, nacidas más del temor a perder posiciones de influencia que de una política democrática de principios. Por lo mismo, dicho muy claramente, debemos advertir al Partido de cuidarse de que las presiones y las tentaciones nos hagan caer en el juego de las ofertas de cargos.

Existen no pocos casos concretos, que debemos trabajar con mucha finura, actuando en sintonía la dirección regional o comunal con los equipos de la dirección central del Partido.

Tengamos presente que nuestras normas de organización indican que en elecciones nacionales, es este Comité Central el que sanciona y resuelve en definitiva los acuerdos políticos con otras fuerzas.

En las semanas recientes ha comenzado la especulación respecto de cuales comunas pudieran ser parte de este acuerdo de omisiones. Lo cierto es que, como se ha informado, difícilmente podrá alcanzarse un acuerdo definitivo antes del 28 de mayo. Sin embargo, los criterios que han orientado nuestra posición en las conversaciones que se han tenido con la Concertación son los siguientes:

1. Debemos garantizar la mantención de nuestras cuatro alcaldías.

2. Debemos obtener en la negociación acuerdos de omisión en nuestro favor en algunas comunas en las que tenemos una importante base social y política.

3. Debemos conceder por omisión a la Concertación la posibilidad de acceder a algunas comunas importantes del país, en beneficio de desplazar a la Alianza de esos gobiernos comunales emblemáticos. Entre estas comunas están algunas de las mayores comunas del país

4. Debemos obtener en nuestro beneficio, por omisión, varias comunas actualmente bajo gobierno de la Alianza por Chile.

5. Camaradas: NOS ESPERAN DURAS BATALLAS. El rechazo de la reforma parcial del binominal nos ha hecho emitir responsablemente palabras que significan un abierto desafío a las fuerzas más conservadoras y reaccionarias del país.

Entraremos sin duda a un periodo de fuertes enfrentamientos de clase. Pero, en verdad, más que aparecer como derrotados, se ha fortalecido la imagen del Partido. Comunicacionalmente hemos ganado espacios que nos han permitido plantear con claridad nuestra lucha contra la exclusión. Podemos decir que hoy hay más chilenos que comprenden y comparten esa lucha justa. Ello nos permite salir resueltamente a la ofensiva.

Estamos mejor preparados, nuestra política ha madurado y algunos de nuestros planteamientos centrales son crecientemente compartidos por miles de compatriotas, incluyendo en ellos a autoridades de la Iglesia Católica, que han manifestado su visión coincidente con nosotros en asuntos tan importantes como la distribución del ingreso y el salario ético, las reformas laborales y la necesaria modificación del sistema binominal.

Estamos unidos y dispuestos a la lucha. Tenemos claras metas y objetivos. Nuestro programa interpreta los anhelos y esperanzas de millones. Nuestros candidatos, en cada rincón de Chile serán sus intérpretes más calificados.

Queremos y podemos ser optimistas. Somos parte del torrente que avanza en la América morena. Somos parte inseparable de nuestro pueblo. Podemos estar seguros que, con el legado de Allende en nuestras manos y con la fuerza y la sonrisa siempre presentes de Gladys como guías, ¡mil veces Venceremos!

*Extracto del documento introductorio al Pleno del Comité Central del PC del 10 de mayo del 2008. Además de reducir el texto principal, específicamente se omiten los anexos, que por su importancia se entregarán en ediciones posteriores del semanario El Siglo.

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